Ya hay nueva película en marcha, ya hay un nuevo Bond.
A mi juicio, llega tarde. La última se estreno en noviembre del 2002, y esta próxima va para noviembre del 2006. Cuatro años deshojando la
margarita y dándole vueltas a si Brosnan continuaba o no continuaba, si lo sustituían por un quinceañero, por un negro, o por un americano y convertían la serie Bond en un trasunto de peli de compis con Jackie Chan por ahí dando piños.
Al final un nuevo actor británico, tiñe a Bond de rubio, por ahora, quien sabe si al final lo teñirán color Brosnan, un semi-desconocido, con poca carrera cinematográfica, y que no supone un guaperas, eso si, su rostro y físico es el que mas se asemeja al Bond literario. Parece un Bond mas rudo, menos sofisticado, mas seco, y también mas joven y atlético. No digo que Brosnan no fuera atlético, pero no daba el porte de mega atleta, y pintaba ya canas.
Se ha dicho por ahí que a Brosnan le dolió que lo despacharan, el quería hacer otra, otros decían que era el quien no quería, otros que querían un Bond de veinti-pocos, para captar al publico mas joven, un Orlando Bloom mostrando su tiernecita cara con licencia para matar; no hubiese colado.
La verdad es que como aficionando, fervoroso fan, bondmaniaco, y cualquier calificativo mas que se me pueda atribuir, espero la nueva película con ansia, y con expectación por el nuevo Bond, pero para mi sobretodo me impacienta, que después de tantos años, se adapte una novela de Ian Flemming, la única que quedaba por llevar a la pantalla por parte de los Broccoli, Casino Royale.
Se admiten apuestas, durará este Bond, estará a la altura, se cargara la adaptación de la última novela que quedaba, el tiempo lo dirá.
James Bond will return...
Hoy hace un año que abandonaste el blog.
No se cuanto hace que no nos vemos.
No se que es de ti.
No se cuando nos volveremos a ver.
Pero recuerdo bien aquel curso.
Y os recuerdo a todos con cariño.
Me gustan los lugares abandonados, aquí puedo escribir lo que quiera sin preocuparme de que alguien pase y se le ocurra leer lo que digo. Total, tampoco es que me importe, pero si al anonimato le sumas que este ni siquiera es mi blog...
Creo que volveré. Coño que frío.